Entre lo sabroso y lo fácil: qué comen los uruguayos

Entre lo sabroso y lo fácil: qué comen los uruguayos

Compartimos con ustedes el artículo realizado por el diario El Observador, donde brinda testimonio la Lic. Luciana Lasus, directora del Seminario Nutrimarketing.

 

Cada vez importa más comer rico antes que sano, pero hay una tendencia a buscar alimentos naturales; solo tres de diez adultos se cuida con lo que come.

Una mujer se para frente a una góndola de un supermercado pensando con preocupación en la cena. Cree que está muy informada sobre el impacto nutricional que esos alimentos tendrán en su salud, pero esos datos no le importan tanto. Si hay algo que es primordial en esos segundos que se toma para pensar qué escogerá de la góndola es que el alimento tenga muy buen sabor. Si fuera hombre, la situación variaría un poco, porque si bien el placer de la comida lo seduce para tomar una decisión prefiere, primero que nada, que sea algo práctico de cocinar.

Si bien es cierto que el cuidado de la salud, aunque más por temas estéticos que de complicaciones a mediano y largo plazo, son factores que influyen en la decisión de lo que los uruguayos eligen para comar, hay algo que es prácticamente irrefutable: “nadie quiere sacrificar sabor por salud”. Así lo afirma la nutricionista Luciana Lasus, quien trabajó este año junto a Opción Consultores en un estudio sobre el comportamiento alimenticio de la población uruguaya.

La encuesta refleja una buena noticia: casi la mitad (48%) de los encuestados dice que se preocupa mucho por las comidas. El porcentaje es mayor en las mujeres, en quienes tienen más de 60 años, los que viven en Montevideo y con nivel educativo alto. Todos ellos dice que cuidan “mucho” su alimentación.

Pero esa buena noticia viene acompañada de otra que la empaña en parte, porque la mitad de los consultados dijeron “cuidarse poco” a la hora de pensar en el impacto de su alimentación en la salud, 17% dice no cuidarse nada y casi tres de 10 personas afirman que cuidan ese aspecto. Ese 30% está conformado mayoritariamente por mujeres, personas mayores de edad y con niveles educativos altos.

Pero también es una realidad que hay una nueva tendencia en los platos de los uruguayos. Lasus indicó que en base al estudio se puede concluir que la ecuación que está empezando a ganar terreno en las mesas nacionales incluye primero que nada lo rico, luego lo saludable y que alimente, pero también que sea fácil de preparar. De hecho, el 43% dijo que elige lo que comer porque es rico y el 35% porque es saludable. “Esos son los pilares de las respuestas. A pesar de que es muy importante que se piense en lo saludable, también es muy importante para los uruguayos la facilidad de preparación”, dijo a El Observador.

Y en esa facilidad hay un enemigo al que las autoridades sanitarias buscan darle batalla desde hace ya un buen tiempo: los alimentos ultraprocesados. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) afirma que cada uruguayo come en promedio 149,5 kilos de ese tipo de alimentos –al menos ese fue el consumo de 2013, el último año del que se cuentan datos-. Eso le da a Uruguay un triste lugar de privilegio; lo ubica en un cuarto puesto en la región. Para tener una idea más clara, los uruguayos comieron más de 300 alfajores por encima del promedio de América Latina y el Caribe.

50% de los uruguayos dicen que cuidan poco el impacto de su alimentación en la salud. A su vez, 17% afirma que no se cuida nada y 29% que sí se cuida, según el informe de Opción Consultores.

Eso lleva, además, a que el país tenga una tasa anual de crecimiento de consumo de ultraprocesados de 7,4%. Y la cifra se vuelve aún más preocupante teniendo en cuenta que seis de cada diez uruguayos adultos tienen sobrepreso.

La encuesta de Opción da un hilo de esperanza a esas cifras. El 66% de los uruguayos les interesa que el alimento sea natural, el 60% busca que no tenga conservantes o colorantes y el 57% que tampoco tenga grasas trans o saturadas. Esos porcentajes se reflejan principalmente en quienes tienen un mayor interés por cuidar el impacto de la alimentación en su salud.

“La teoría es que la gente está más informada. El uruguayo mira lo que come, sobre todo una parte de la información”, dijo Lasus y reconoció que hay una nueva tendencia al “sin, sin, sin”. ¿Qué quiere decir eso? Que cada vez se busca más el alimento sin gluten, sin grasas trans o sin elementos que alteren demasiado la materia prima.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) no es ajeno a que los ultraprocesados son uno de los peores enemigos en la batalla por una mejor nutrición y por eso se encamina a que exista una sustitución progresiva de las grasas trans y a que los etiquetados varíen y tengan sistemas de advertencia frontales, donde los consumidores distingan claramente el exceso de grasa o sodio –por ejemplo- que puedan tener los alimentos que se quieran comprar.

1148 personas fueron encuestadas para el informe sobre comportamientos alimenticios de la población uruguaya realizó por Opción Consultores. Se entrevistó a uruguayos mayores de 16 años.

Según dijo a El Observador Ximena Moratorio, responsable del área programática de nutrición del MSP, la importancia de que la información esté visible tiene que ver con un tema de tiempo, porque esa mujer o ese hombre que se paran frente a la góndola demorarán un promedio de entre dos y tres segundos para elegir si compran uno u otro producto.

La elección de algunas comidas

Cuando a una persona mayor de 16 años se le consulta qué almorzó el día anterior, la respuesta es bastante previsible. Más de la mitad responde carne de vaca, seguida de ensalada y vegetales (39%). A su vez, el 32% de los encuestados respondieron como primera mención a la carne vacuna, especialmente hombres de mayor edad y que no se cuidan con su alimentación.

En cuanto al sabor, el 30% elige la carne porque es rica, el 35% la pasta por ese motivo y un 29% la comida de olla. A su vez, para más de la mitad de los encuestados (53%) el pescado es una opción por su buen sabor.

23% de los encuestados cree que es importante recibir mensajes sobre alimentos y la importancia de comer saludable por parte de autoridades públicas; para 51% la información debe venir de médicos.

No sucede lo mismo con las ensaladas, que son elegidas básicamente por ser saludables (39%), al igual que las frutas. Como cada vez se busca más el buen sabor, los especialistas insisten en que es necesario saber sobre los alimentos, sobre lo que se está comiendo, tener una mínima idea de cómo preparar algunas comidas, informarse sobre las porciones ideales y cuántas veces es necesario repetir el mismo plato.

 

La comida por etapas

Desayuno

Pese a que podría llegar a pensarse lo contrario, la mayoría de los uruguayos mayores de 16 años afirman que desayunan, según el estudio realizado por Opción Consultores. “¿En el día de ayer usted desayunó?” fue la pregunta disparadora y tuvo 87% de respuestas afirmativas. El informe elaborado por la consultora indica que la frecuencia en el desayuno cae entre los jóvenes y entre la población que afirma prestarle poco cuidado al impacto de la alimentación en su salud, es decir a los que poco les importa si comen o no sano.

 

Para la nutricionista Luciana Lasus, el porcentaje al que se llegó con la encuesta es “una gran noticia” ya que es el alimento indispensable “para optimizar el rendimiento físico e intelectual, más allá de sus contenidos”. En el caso de los que dijeron no haber desayunado. tuvieron como primera justificación la falta de hábito (53%), seguida de la falta de tiempo (24%). La falta de dinero fue mencionada en primer lugar por 8% de los encuestados y 5% dijo que no desayuna “porque no le cae bien”.

Almuerzo

Si una comida diaria tiene la hegemonía, es el almuerzo. Más de 9 de 10 encuestados afirmaron que habían almorzado el día anterior a ser consultados, aunque el porcentaje baja a 88% entre quienes dice no tener ningún tipo de cuidado con su alimentación. Para la nutricionista Lasus, el resultado al que llegó la encuesta de Opción es una sorpresa porque tradicionalmente era la cena la que tenía la hegemonía. En cuanto a los alimentos que se consumen, la carne vacuna es la gran protagonista, con 32% de las menciones en primer lugar, seguida por las pastas (16%) y las ensaladas o vegetales (14%).

En ese caso, los responsables del estudio aclararon que se debe tener en cuenta que el cuestionario se aplicó en verano, donde hay una mayor oferta de frutas y verduras y las comidas de olla son mucho menos frecuentes. Tal es así, que al haber sido consultados en tiempos de mucho calor, solo 5% encuestados había comido guiso o sopas el día anterior.

Merienda

“¿Durante la última tarde consumió algún alimento, snack o golosina entre la hora del almuerzo y la cena?”, consultó el estudio a los 1148 encuestados. En 41% de los casos, la respuesta fue afirmativa; más de la mitad dijo no haber merendado. El porcentaje varió en aquellas personas con niveles socio educativos altos, en cuyos casos más de la mitad (52%) dijo que comió algo a media tarde. Lo más consumido fueron las galletas o galletitas saladas (19% lo puso como primera opción), seguidos por las frutas, también con 19% como primera opción, y 21% como mención en general. Los uruguayos también meriendan snacks salados y dejan bastante de lado lácteos como el queso, que solo obtuvo 0,3% como primera mención.

Cena

En términos generales, los uruguayos cenan. Sin embargo, lo hacen menos de lo que desayunan, algo que según especialistas en nutrición muestra que hay una tendencia que está cambiando. Un 78% de la población encuestada dijo que cenó la noche anterior a la que se le hiciera el cuestionario. La frecuencia fue mayor entre quienes viven en Montevideo (83%), los jóvenes (82%) y quienes tienen niveles educativos altos (89%). Tal como sucede con el almuerzo, la carne también cobra protagonismo en la cena, junto con ensaladas y pasta.

Las principales bebidas que se consumen son el agua mineral y los refrescos. Las mujeres, personas mayores de 60 años, que viven en Montevideo y tienen un nivel educativo alto son quienes más comen postre. El agua mineral es consumida mayormente por mujeres y personas de nivel educativo medio. En el caso de los refrescos, los toman personas de 16 a 59 años, de Montevideo y con niveles educativos medio y alto.

 

Fuente: diario El Observador

Congreso Internacional

Congreso Internacional: educación, inclusión y desarrollo de las personas sordas en Uruguay, 25 años después.

El pasado 6,7 y 8 de abril se desarrolló el Congreso Internacional: “Educación, Inclusión y Desarrollo de las personas sordas en Uruguay, 25 años después”, en el salón de actos de la Facultad de Ingeniería.

Como ya lo hemos expresado en diferentes oportunidades, este tipo de actividades son las que nos comprometemos a participar y fomentar con el objetivo de generar un compromiso social.  Creemos que sin el trabajo en conjunto de toda la sociedad, no es posible lograr avances significativos en la materia y lograr una inclusión que abarque a todo el país.

Durante el Congreso, estuvieron presentes destacados profesionales nacionales e internacionales y autoridades de nuestro país, entre ellos la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, quien expresó que “la inclusión se logra por medio de instituciones públicas que escuchen, pero también por la lucha de las familias, quienes siempre deben pedir más”.

A su vez, habló sobre la importancia de una inclusión homogénea en todo el país. “Incluir, también, es que en cada rincón del país, exista la posibilidad que los niños que necesitan tratamientos especiales los puedan tener”, destacó la ministra.

Desde ISALUD Uruguay agradecemos la invitación al Comité Científico del Congreso. Fue un privilegio para nosotros estar presente en esta edición y reiteramos nuestro​ firme​ compromiso de participar en este tipo de actividades.

Tecnología y salud: una nueva oportunidad de negocio

Tecnología y salud: una nueva oportunidad de negocio

El Observador publicó recientemente en la sección Economía y Empresas un informe realizado por la periodista Victoria Mujica, denominado “Tecnología y salud: una nueva oportunidad de negocio”. El mismo cuenta la incorporación de aplicaciones, video consultas y otras herramientas que bajan costos y permiten acercarse al usuario del sistema sanitario nacional.

En ese marco, consultaron a Cecilia Hackembruch –directora de ISALUD-; acerca de la “humanización de la medicina”.  Ella explicó que la institución educativa forma profesionales médicos y no médicos en las áreas de gestión de salud, desde una perspectiva transversal “no solamente en el gerenciamiento, sino en habilidades blandas que son las que hoy se necesitan más”.

Según Hackembruch, para que el paciente se vea contenido, debe haber una “ética funcional”. “Si no se facilitan elementos para que el médico tenga otra relación, desde el tiempo de consulta, lo edilicio, lo burocrático, no funciona. Hay cosas sencillas pero son importantes para que el paciente tenga lo que se necesita”. Además, reafirmó el concepto de que el paciente requiere información. “El paciente de hoy es informado pero con un sesgo. Lo que necesita es tener herramientas fiables para conocer qué es lo que tiene y eso determina el tratamiento”, explicó.

 

Para ver el informe completo, hacer [click aquí].

 

Desde Hipócrates hasta nuestros días, la tecnología y el humanismo en la atención médica

Desde Hipócrates hasta nuestros días, la tecnología y el humanismo en la atención médica

Hace unos días recibíamos la noticia que con un dron se había llevado medicamentos a alta mar para tripulantes de un barco que lo necesitaban. Fue la primera vez en nuestro país, y seguramente no será la última. De hecho los drones se usan en otros países para uso sanitario transportando desde medicamentos hasta Desfibriladores en lugares remotos de asistencia para llegar más rápido,  por ejemplo.

La atención médico sanitaria ha tenido grandes modificaciones a lo largo de toda la historia. Acompañando el concepto y percepción de la salud, los actores sanitarios, el comportamiento de los pacientes, la tecnología y la organización sanitaria, pueden trazar líneas de tiempo paralelas y hacer coincidir cada uno de esos puntos.

Alguno de los desencadenantes de estas modificaciones han sido los cambios tecnológicos, y estamos asistiendo a una época altamente desafiante.

La atención medico sanitaria la podemos describir como un ecosistema cuyos protagonistas son las organizaciones prestadoras de salud, los organismos reguladores, los trabajadores médicos y no médicos, los pacientes y sus familiares y la comunidad toda. En cada una de esas dimensiones, a nivel global y en nuestro país en particular, han existido cambios que hacen que la práctica médica hoy no sea ni siquiera como veinte años atrás.

Ejemplo de esto son el aumento de conocimiento, relacionado con el mayor disponibilidad de información técnica, de las distintas enfermedades y las intervenciones a realizar en las mismas, mayor accesibilidad de la información que no incluye solo a los técnicos sino también a la población en general. La tecnología de apoyo a la asistencia, los estudios paraclínicos más certeros y ajustados, el acceso a estudios que antes se hacían excepcionalmente por disponibilidad o por economía, la existencia de nuevos, que facilitan el diagnóstico y la propuesta terapéutica. La historia clínica electrónica, las aplicaciones móviles para pacientes, etc.

Estamos en un momento en que la seguridad del paciente y la confianza en los diagnósticos, debería estar en su máxima expresión, así como la conformidad de las personas con la asistencia recibida.

Sin embargo, con la disponibilidad de todas estas herramientas para facilitar la práctica médica, y el acceso de los pacientes a la tecnología, adecuado tratamiento y gestión de su enfermedad, ha crecido la desconformidad con la atención recibida por parte de los pacientes o sus familias, la desconfianza del paciente, su familia y la comunidad en los actores sanitarios. Este fenómeno es global, y nuestro país no es ajeno a la existencia de estos problemas.

El análisis causal puede tener varias aristas, y en esta columna voy a proponer una de ellas, se trata del desafío de la práctica del  humanismo en la asistencia médica, en esta era súper tecnológica.

La percepción de la perdida de salud, o la propia pérdida, es un hecho profundamente humano, de complejos procesos internos para su comprensión y aceptación en la persona que lo padece, y pone al paciente en una posición de gran vulnerabilidad. La información disponible en este caso puede llegar a ser contraproducente por la dificultad en interpretarla adecuadamente al no tener las herramientas técnicas para ello. Hay quienes dicen con razón que la consulta médica ya es una segunda opinión desde un principio porque primero se consultó en Google.

En definitiva, el paciente de hoy, tiene la misma necesidad afectiva que el de muchos siglos atrás, más allá de los medios que se hayan para su atención.

Por tanto, el enorme desafío que tiene hoy el que trabaja en la atención sanitaria, y el médico en particular aunque no exclusivamente, es el tener una práctica personalizada, de uno a uno, practicando la empatía. Este deber está especialmente asignado a quien esté a cargo de la institución de salud, quien debe ser el primero que facilite las instancias para que pueda practicarse la medicina de esta manera. El liderazgo en la práctica de la medicina humanística es irrevocablemente del que hace cabeza en la organización.

El humanismo, en el sentido amplio, significa valorar al ser humano y la condición humana. En este sentido, está relacionado con la generosidad, la compasión y la preocupación por la valoración de los atributos y las relaciones humanas.

Frecuentemente se confunden los términos humanismo y humanitarismo. Este último nace en Europa en el siglo XVIII, con el fin de mejorar las condiciones de vida de las personas más necesitadas, poniendo especial énfasis en el mundo laboral y penitenciario. Se debe entender al humanitarismo como una actividad o doctrina encaminada a proteger a los miembros más desvalidos de la sociedad, yendo para ello, si así hace falta, más allá de lo estrictamente debido. El humanismo, va más allá y debe englobar al humanitarismo en su fundamentación.

La práctica de la medicina humanista nos brinda el encuentro con la dimensión ética de nuestro trabajo. El humanismo y la bioética invitan a reflexionar sobre las realidades ontológicas, del ser, de la persona. La valoración de la dignidad de la persona obliga a analizar los principios de la bioética. Existe indudablemente un humanismo metafísico, que no es otra cosa que la antropología al servicio de la bioética.
Debemos y podemos hacer el esfuerzo de intentarlo. Existe una vertiente del enfermar no tangible, que necesita no sólo de ciencia, sino de otras disciplinas. Debemos responder con mucha frecuencia a las preguntas últimas del hombre, y esto nos obliga a tener pensadas muchas de ellas. El humanismo ayuda a acrecentar la capacidad crítica de análisis y a desarrollar el sentido del razonamiento lógico con respecto a la conducta humana. Nos acerca a los demás. El filósofo Fernando Savater nos dice: “nadie llega a convertirse en humano si está solo; nos hacemos humanos los unos a los otros”.

Puede parecer que esto hace que nos alejemos de la vertiente técnica de nuestro trabajo, pero decía Einstein que todo verdadero investigador es una especie de metafísico oculto, por muy positivista que se crea.

Por tanto la tecnología debe ser una compañera de camino del ejercicio médico pero no sustituir la esencia del ejercicio que una vez nos motivó a seguir esta carrera. Estoy segura que una de las principales motivaciones de estudiar medicina en todos los colegas es el servicio y ayudar al otro, en un momento especial de su vida como es la enfermedad, o a mantener su salud, un bien tan preciado para todos.

Defender este aspecto de la práctica también debe ser un compromiso de todos los actores de este ecosistema de la prestación sanitaria. De la comunidad, de los pacientes, de los que trabajan en las instituciones, y de los gestores de las mismas.

Facilitar la práctica de la asistencia humanitaria tiene que ser parte del compromiso de quienes gestionan. Desde la organización de la agenda médica, la promoción en la formación de las hoy conocidas como habilidades blandas, por ejemplo la comunicación, la formación en la ética, la promoción de evaluaciones de calidad integrando la calidad humana entre los aspectos a evaluar. Facilitar el entorno físico para un trato discreto, privado y respetuoso de la intimidad afectiva del paciente o de su familia. Liderar la empatía y la calidez.

Los pacientes y sus familias deben ser custodios especialmente de este aspecto, y ser protagonistas en su promoción, planteando las dificultades que se vean para este ejercicio con propósito de ayudar a la institución a mejorar.

Es necesario que esta modalidad de trabajo centrada en la persona como tal, y no solo como paciente, sea transversal la organización y a todos los actores de la misma. Desde la tarea administrativa hasta la de altísima complejidad médica, debe ejercerse la empatía, y la disposición a ayudar. La sonrisa y la disponibilidad amable y sistémica deben ser un sello en cada organización de salud.

Este tema debería ser de agenda pública y no restringida a las organizaciones sanitarias. La comunidad, los medios y la sociedad de la información, los actores y referentes sociales, son protagonistas.

Porque, como decía Hipócrates, dondequiera que el arte de la medicina es amado, también hay un amor a la humanidad.

*Por Cecilia Hackembruch

Doctora en Medicina. Especialista en economía de la salud y calidad de servicios de salud. Health senior manager. Directora de ISALUD URUGUAY, Escuela de Gestión de Ciencias de la Salud.

Esta columna fue el disparador para que la Dra. Hackembruch haya sido entrevistada por espectador.com; para escuchar la entrevista completa, hacer [click aquí].

También fue entrevistada por la Asociación Médica Argentina. Para escuchar la entrevista completa, hacer [click aquí].

 

Apertura ciclo lectivo 2018

Apertura de actividades académicas 2018

El miércoles 14 de marzo, ISALUD Uruguay realizó la apertura de las actividades académicas 2018.

Durante el evento, brindaron unas palabras la directora de ISALUD Uruguay, Dra. María Cecilia Hackembruch, el Secretario General de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS), Sr. Jorge Bermúdez y el Rector de la Universidad ISALUD, el Dr. Rubén Torres.

La Dra. María Cecilia Hackembruch comenzó agradeciendo la presencia de todos los participantes y enfatizó que las puertas de ISALUD Uruguay se encuentran siempre abiertas. Destacó la diversidad de la propuesta académica en este año que comienza y remarcó los objetivos primordiales de la Institución.

“Creemos que la propuesta de este año es innovadora en muchos aspectos. Hemos logrado cubrir todo aquello que implica la gestión y las poblaciones vulnerables, buscando mejorar su calidad de vida. ISALUD busca ser transversal, multidisciplinaria y con un especial énfasis en el diálogo.”

Por su parte el Sr. Jorge Bermúdez, agradeció la invitación realizada por ISALUD Uruguay y expresó el compromiso que mantiene la FUS con la formación de Recursos Humanos, y la importancia que ISALUD tiene en este ámbito.

“Sentimos que ISALUD y la FUS comparten un mismo carril. Tal es así, que nosotros le hemos solicitado a ISALUD que nos asesoren y nos ayuden en lo que vamos a materializar el 6 de abril, con la inauguración, parcial, del Instituto de Formación Sindical y Capacitación Profesional de la FUS. Un proyecto muy ambicioso para nosotros”.

Bermúdez sostuvo que se busca trabajar en conjunto, con aquellas organizaciones serias y comprometidas con la formación y, a su vez, destacó la calidad de los profesionales que trabajan en ISALUD.

“ISALUD está constituida por personas capaces, inteligentes y serias. Creemos que el trabajador de la salud educado y comprometido, es el trabajador que mejor va a servir a su tarea, y no hay nada mejor para eso que la capacitación.”

Por último el Dr. Rubén Torres, sostuvo que ISALUD “eligió venir a Uruguay”, debido a la  “profunda admiración que se tiene con la Reforma de la Salud que se llevó adelante” y expresó que, a su entender, es “la mejor Reforma de América Latina”.

“Nuestro único objetivo es tratar de generar herramientas y apoyar la transformación que se está dando, por lo que nuestras puertas están abiertas para todas las inquietudes que tengan las instituciones”, finalizó Torres.

El evento contó con la presencia de autoridades de Instituciones públicas y privadas de nuestro país, directores de cursos, docentes y alumnos de ISALUD Uruguay.

 

Para conocer la propuesta académica 2018, haga click AQUÍ.

La salud pública en las redes sociales

La salud pública en las redes sociales, por Cecilia Hackembruch.

Existen dos perspectivas para el estudio de la salud, que se interrelacionan entre sí pero que son de diferente abordaje y alcance. Estas son la salud individual y la salud pública o poblacional.

El estudio y análisis de la salud individual ocurre en los actos donde los protagonistas son el binomio médico paciente. El médico analiza la información disponible que tiene de su paciente y decide la conducta a tomar.

El caso de la salud poblacional, es abordada por la epidemiologia, la que establece entre sus cualidades – que por razones de extensión y alcance de esta columna no detallaré todas – la situación de salud de las personas en forma global, los riesgos a los que se exponen, las recomendaciones para prevenir o actuar sobre estos riesgos, aportando elementos al médico para llegar a un adecuado diagnóstico en el marco de la consulta individual.

El alcance que tiene la epidemiología y su impacto sobre el análisis de la salud de la población debe implicar a toda la comunidad, teniendo en cuenta el interés común de la información que esta provee.

A modo de ejemplo, cuando hay una epidemia (aumento de frecuencia de casos esperables) de enfermedad infecciosa (originada por un agente infeccioso, que llega a la persona por determinadas vías de transmisión sobre las que eventualmente se puede actuar), es recomendable que la información sobre la prevención de la misma llegue a todos los rincones de la sociedad.

Lo mismo ocurre para el caso de enfermedades frecuentes que determinan fallecimientos o afectación de calidad de vida en las personas aunque no sean enfermedades transmisibles. En nuestro país, las enfermedades no transmisibles son las más frecuentes y la primera causa de enfermedad y muerte de la población, entre ellas encontramos las cardiovasculares, las respiratorias crónicas, los accidentes y las oncológicas. En todos los casos hay factores de riesgo (elementos que aumentan la probabilidad de padecer una enfermedad) que al ser conocidos pueden prevenir la ocurrencia de las mismas.  Así como las enfermedades infecciosas o transmisibles pueden ser prevenibles controlando su agente patógeno, o su vector (el “vehículo” que encuentra el agente para llegar a la persona y enfermarla) o realizando una inmunización a través de las vacunas. Para el caso de las enfermedades no transmisibles la forma de evitarlas o prevenirlas es a través del control de sus factores de riesgo, por tanto, la mejor manera de que esto ocurra es conocerlos a cabalidad, sabiendo actuar sobre ellos.

Una dimensión no menor en estas situaciones es identificar para la población general la magnitud y gravedad de un problema.

Esto, también resultado de los análisis epidemiológicos, se logra conociendo elementos como la morbilidad (cantidad de enfermos como resultado del agente en el caso de la infección o cantidad de casos presentes en el caso de las enfermedades no transmisibles), la mortalidad ( el mismo caso anterior pero tomando en cuenta los fallecimientos), ambas cualidades siempre referidas a la población que está expuesta a la enfermedad que se analice. A modo de ejemplo, para los recientes casos de infección por Vibrio vulnificus, debe analizarse el problema relacionando las personas enfermas con la cantidad de expuestos a esta bacteria, que fueron los que se bañaron en el mar.

Otro elemento importante es, ante la exposición, cuantas personas enferman y cuantas mueren. Esto también dimensiona la entidad de la enfermedad y por tanto la preocupación que debemos tener frente a elementos que sugieran la misma.

Un ejemplo de enfermedad no transmisible y de alta morbilidad y mortalidad son los accidentes de tránsito. En Uruguay en 2017 la tasa de mortalidad por accidentes fue de 13.5/100000 habitantes y los lesionados fueron 27600 personas, 13% de ellos lesionados graves. Conociendo cifras de otros países, por ejemplo España, que tiene mortalidad por accidentes de tránsito de 2.5/100000 hab., podemos identificar aúnmás la dimensión del problema que es para nuestro país la situación de los accidentes de tránsito.

Las otras enfermedades no transmisibles comparten factores de riesgo, algunos de ellos altamente prevenibles a través de conductas saludables.

Para las dos categorías de enfermedades la población debe contar con información que puede ayudarlos a anticipar la enfermedad (prevención primaria), prevenir el agravamiento a través de diagnóstico oportuno (prevención secundaria).

En los últimos años estamos asistiendo a una gran revolución de intercambio de información a través de internet, redes sociales, etc. En Uruguay el acceso a internet es casi universal, por consiguiente, la accesibilidad a la información y las redes sociales es masiva.

Los organismos encargados de la información que estaba mencionando antes tienen canales en todas las redes, además de sus propias páginas de internet, donde alertan sobre situaciones emergentes, e instruyen para esa prevención primaria y secundaria. Las medidas para prevención de Dengue a través de la eliminación del vector (Aedes Aegypti), las primeras medidas de intervención ante un caso de mordedura de ofidio, o la promoción de la vacunación contra la gripe o la fiebre amarilla en caso de viajeros, son ejemplos de información ampliamente difundidos por los canales propios y los medios de información masiva.

Ahora bien, ¿cuánto de esa información es replicada por el resto de los ciudadanos, tal como sucede por ejemplo con otras situaciones que se publican más a menudo? Y me refiero al ciudadano común y el canal de las redes sociales.

Es frecuente ver que en las redes sociales se replica información sobre alertas climáticas, variaciones en vías de tránsito, además de las noticias diversas que tenemos a diario. Algunas son compartidas con propósito de información para prevención y otras para compartir el análisis de pensamientos sobre la noticia de que se trate.

No es nada frecuente que esto suceda en los casos de la salud pública y es una preocupación que parece oportuno transmitir. Aun existiendo canales de información precisos, comunicaciones para la prevención, estas no son entendidas como información necesaria de compartir.

La información es la “vacuna” más acertada para infinidad de cosas, la salud pública incluida. Por lo dicho, es pertinente insistir en la responsabilidad que tenemos todos los ciudadanos de cuidarnos unos a otros, y esto será posible en la medida de que cada uno de nosotros sea una caja de resonancia de las comunicaciones que los encargados de velar por nuestra salud realizan.

Por tanto, sumemos a toda la información y análisis que publicamos diariamente en las redes con gran reacción y velocidad, las recomendaciones que presentan los canales del MSP, de la UNASEV, de la OPS, entre otros. Recomiendo seguir esas cuentas y compartir lo que se informe por el bien de todos.

La salud de todos es cosa de todos. Comuniquemos, informemos, comprometámonos en mejorar las posibilidades de salud de todos los uruguayos. 

Comparto el link que se refiere a las recomendaciones del MSP para esta semana, especialmente sobre las situaciones excepcionales que pueden darse teniendo en cuenta el clima y las costumbres de salida de los uruguayos en estos días http://www.msp.gub.uy/comunicado/recomendaciones-del-ministerio-de-salud-pública-para-la-semana-de-carnaval

 

 

*Por Cecilia Hackembruch

Doctora en Medicina. Especialista en economía de la salud y calidad de servicios de salud. Health senior manager. Directora de ISALUD URUGUAY, Escuela de Gestión de Ciencias de la Salud.

 

 

PARA ESCUCHAR UNA ENTREVISTA A LA DRA. HACKEMBRUCH, HACER CLICK AQUÍ.

 

Reunión docentes: propuesta académica 2018

Reunión de directores: propuesta académica 2018

Durante el mes de febrero se realizó en ISALUD la primera reunión de Directores de la Propuesta Académica 2018, con la presencia del Dr. Rubén Torres, Rector de la Universidad ISALUD.

Con la mirada puesta en coordinar el ciclo lectivo 2018, participaron de la reunión: el Lic. Gabriel Mega; Soc. Ricardo Alberti; Lic. Alejandro Ayala; Cra. Patricia Schmand; Lic. Luciana Lasus; Esc. Adriana Riotorto; Dr. Miguel Ordiozola; Dra. Melina Herrera; Dra. Ma. Cecilia Hackembruch; Dra. Rosalba Velazquez; Dr. Ruben Torres; Mscm. Tabare Sequeira; y el Ec. Daniel Olesker.

La Escuela de Gestión ISALUD Uruguay les da la bienvenida.

 

 

Nuevo convenio con el Sanatorio SEMM Mautone

Convenio entre el Sanatorio SEMM Mautone y la Escuela de Gestión ISALUD URUGUAY

La Escuela de Gestión ISALUD Uruguay celebra la firma del convenio de cooperación con el Sanatorio SEMM Mautone.

Ambas instituciones, representadas por sus autoridades, firmaron un acuerdo con el propósito de fomentar la formación, capacitación y desarrollo de recursos humanos, desarrollo de investigaciones y/o programas de asistencias técnicas para la gestión de instituciones públicas y/o privadas de salud. La mutua cooperación beneficia sus respectivos desarrollos institucionales incrementando sus capacidades de docencia, investigación, extensión y tecnología, contribuyendo a fortalecer su prestigio y posicionamiento sectorial.

Con la mirada puesta en que este vínculo propiciará a un mejor servicio a los profesionales y a las entidades públicas y privadas que integran los Sistemas de Salud, las instituciones se comprometen a establecer relaciones de cooperación y asistencia recíproca de carácter académico, cultural, tecnológico y de servicio que se efectivizarán mediante la adopción de medidas de coordinación comunes en todas las áreas propias de su incumbencia, toda vez que las circunstancias la aconsejen y lo permitan.

Humanización de la asistencia, mirar con “sus” ojos

Humanización de la asistencia, mirar con “sus” ojos

Años atrás se emitía la miniserie Band of brothers. Enmarcado en la segunda guerra mundial, en el campo de batalla, la historia era basada en las experiencias de un grupo de combatientes en una trinchera. La peculiaridad que tenía esta miniserie es que en sus episodios se presentaban las mismas escenas, pero el foco estaba en diferentes protagonistas, reflejando la mirada de la misma situación de diferentes perspectivas, según la responsabilidad que tuviera que tomar cada uno, la acción o los incidentes que se presentaban. Veíamos entonces a los jefes, soldados, médicos del campo, heridos, amigos de los heridos, y a su posicionamiento emocional frente a cada situación.

En todas las situaciones que involucran grupos humanos, se podría hacer un ejercicio similar, y si se trata de salud, o ausencia de ella, la complejidad de emociones y diversidad de actores permitiría hacer un análisis casi interminable de miradas.

La lista de protagonistas es extensa, y frecuentemente escapa al escenario principal. Propongo entonces hacer el ejercicio de cambiar de perspectiva.

Podemos confundir este cambio de mirada con empatía. No necesariamente es lo mismo. La empatía implica compasión y posicionarse en las emociones del otro. Les propongo ir un poco más lejos de eso.

Un ejemplo concreto que propongo, es resultado de la experiencia de compartir actividades con asociaciones de pacientes de uno de los tipos de cáncer más frecuente en nuestro país y en el mundo, el cáncer de mama. La sola noticia de esta enfermedad llena de miedos a quien la recibe y a su entorno, para lo que el equipo de salud y la familia debe estar preparado a enfrentar.

En Uruguay se diagnostican 1800 personas con cáncer de mama, siendo el 99% de ellos en mujeres.

En primer lugar, es necesario promover un diálogo abierto sobre esta enfermedad. Habitualmente, cuando a una persona se le diagnostica cáncer se percibe una situación negativa, de calidad de vida limitada. Es necesario que se sepa que en nuestro país el cáncer se cura en un altísimo porcentaje de los casos, que contamos con la tecnología (profesionales, medicamentos y dispositivos) especializados para su tratamiento de primer nivel en calidad. Esto es muy importante porque el cáncer y otras enfermedades no transmisibles y crónicas son las que vamos a ver cada vez más frecuentemente.

Parte de poner en conocimiento a las personas que están en esta situación sobre los recursos para su tratamiento, es la información sobre el acceso a los mismos. Nuestro país ha disminuido sensiblemente las barreras de acceso a los tratamientos necesarios, a través de la financiación de medicamentos oncológicos por parte del FNR. Por tanto, la comunicación positiva enfrentados a un problema ya complejo, es trascendente.

El diálogo para concientizar sobre la enfermedad del cáncer y sus características tiene que exceder muchísimo a lo que concierne a las especialidades que lo atienden directamente.

Estamos acostumbrados que el abordaje de los especialistas sea segmentado, esto es un problema sistémico, del ejercicio de la atención médica, cuyo modelo la reforma sanitaria propone modificar, y es un camino todavía en curso.

La atención del paciente por especialidades y que no se vea holísticamente, con abordaje de APS, está siendo fuertemente promovido en estos días en un encuentro de líderes de salud y altos jerarcas mundiales, a los 40 años de la declaración de Alma Ata, actividad de la que participa también nuestro país.

El cambio de modelo de atención debe ser compartido por la academia, los prestadores de salud, y todos los actores que sean referentes sociales, y urge en primer lugar a los pacientes.

Otra de las realidades cotidianas de las personas que tienen cáncer es el estigma laboral y de exclusión social que sufren. Hay testimonios de personas en tratamiento por cáncer de mama a quienes alentaban a jubilarse, o que fueron despedidas, por tener esa “condición”. ¿Será que no está suficientemente difundido que esta enfermedad por los índices de curación que tienen se trata de una condición transitoria, tanto como una enfermedad coronaria o respiratoria crónica, eventualmente más invasiva o invalidante, pero que no genera estas reacciones?

No es aceptable privar a estas personas del derecho de explotar todas sus capacidades para cada etapa de su vida. Es posible circunstancialmente que tenga restricciones durante un tiempo, según el curso y tratamiento que tenga que seguir, pero seguramente vivirá una vida normal superado el mismo.

La OMS define a la salud como el estado de completo bienestar y no solo ausencia de enfermedad.  Aunque no exista ausencia de enfermedad se puede estar más cerca del estado de bienestar si modificamos la actitud frente a la misma, por parte de todos los actores, por el bien del paciente y de su entorno cercano.

Las personas con cáncer de mama son madres, hijas, abuelas, hermanas, tías. Necesitan saber noticias positivas. Que el cáncer de mama tiene un gran porcentaje de curación. Que pueden hacer una vida normal pronto. Que podrá seguir trabajando en lo que le gusta. Que seguirá disfrutando de las pequeñas cosas que ofrece cada día, de un paseo, de una charla con amigos, del amor de los que los rodean.

Necesitan saber que, aunque tengan una enfermedad que transitoriamente se ponga difícil, es solo un tramo de tiempo, que todo pasa, y volverá todo a la normalidad pronto, con los cuidados correspondientes.

Cuestión de perspectiva.

La humanización de la asistencia, promueve estrategias que generen instancias de empatía, escucha, compromiso y amparo emocional. Esto es tan importante como el acceso al medicamento que necesita para su enfermedad. La percepción que tienen muchos pacientes en cada consulta es que se quedan con preguntas en el tintero, que no son escuchados, o completamente informados.

La contención emocional puede ser directamente de un profesional o resultado de una charla con la familia, para que potencien la resiliencia de quienes están pasando por esta situación que de todas formas es difícil.

Estrategias específicas en este abordaje de la asistencia sin dudas pueden ayudar a una adecuada y mejor recuperación emocional, y también física.

Necesitamos entonces cambiar la perspectiva los primeros, quienes estamos a cargo de la atención de la salud. El liderazgo institucional, que promueva y facilite herramientas de capacitación en comunicación a los equipos, espacios físicos que faciliten la escucha del paciente y su familia, formación de toda la organización (no solo el que presta asistencia) en cada uno de los procesos para que puedan apoyar y asesorar en ese camino, hace a la diferencia.

Mirar con los ojos del otro, es el desafío.

 

*Por Cecilia Hackembruch, directora de ISALUD Uruguay. Columna de opinión publicada en El Telescopio.

Ec. Daniel Olesker en ISALUD, presentando el curso Economía Política y gestión de Sistemas de Salud

El Sistema de Salud uruguayo: una mirada hacia el futuro

Con motivo del lanzamiento del curso Economía Política y gestión de Sistemas de Salud: a 10 años del Sistema Nacional Integrado de Salud, presente y futuro; el Ec. Daniel Olesker realizó la conferencia “El Sistema de Salud uruguayo: una mirada hacia el futuro“.

Durante el encuentro, que se desarrolló en la Escuela de Gestión ISALUD Uruguay, Olesker planteó la situación del sistema de salud antes de la reforma, las diez decisiones más importantes que se tomaron con la reforma, los principales resultados de ésta y los próximos desafíos.

Todos estos aspectos, que fueron abordados en la actividad, serán profundizados en el desarrollo del curso. Para más información: hacer click aquí.