Nuevo convenio con el Sanatorio SEMM Mautone

Convenio entre el Sanatorio SEMM Mautone y la Escuela de Gestión ISALUD URUGUAY

La Escuela de Gestión ISALUD Uruguay celebra la firma del convenio de cooperación con el Sanatorio SEMM Mautone.

Ambas instituciones, representadas por sus autoridades, firmaron un acuerdo con el propósito de fomentar la formación, capacitación y desarrollo de recursos humanos, desarrollo de investigaciones y/o programas de asistencias técnicas para la gestión de instituciones públicas y/o privadas de salud. La mutua cooperación beneficia sus respectivos desarrollos institucionales incrementando sus capacidades de docencia, investigación, extensión y tecnología, contribuyendo a fortalecer su prestigio y posicionamiento sectorial.

Con la mirada puesta en que este vínculo propiciará a un mejor servicio a los profesionales y a las entidades públicas y privadas que integran los Sistemas de Salud, las instituciones se comprometen a establecer relaciones de cooperación y asistencia recíproca de carácter académico, cultural, tecnológico y de servicio que se efectivizarán mediante la adopción de medidas de coordinación comunes en todas las áreas propias de su incumbencia, toda vez que las circunstancias la aconsejen y lo permitan.

Actividad de cierre de año de ISALUD Uruguay

Cierre de actividades 2017: Escuela de Gestión ISALUD Uruguay

El 14 de diciembre se realizó el cierre de actividades académicas de ISALUD URUGUAY, teniendo como expositor principal al doctor Gustavo Grecco, Presidente del Sindicato Médico del Uruguay, quien presentó las particularidades que hoy tiene el trabajo médico en nuestro país y los desafíos a los que se enfrenta.

Como punto de partida, se reconoce una sobre oferta en el mercado de trabajo y multiempleo, encontrándose en los últimos años ante un balance emigración/inmigración médica como nuevos fenómenos. Uruguay ocupa 7º lugar en el mundo en densidad de médicos.

El 86% de los médicos tienen entre 2 y 5 empleos, distribuidos en todas las especialidades, 54% tienen 2 o 3 empleos, 40% más de 50 horas por semana.

Al multiempleo se agrega el problema de la equidad salarial, entre prestadores públicos y privados, y privados entre sí, lo que desestimula la posibilidad de elección por parte de los médicos de tener un sólo empleo, contrariamente a los propios deseos personales, ya que de acuerdo a encuestas realizadas, más de un 50% de los médicos jóvenes, y de 70% en mayores de 55 años desearían tener un solo trabajo.

Otros problemas del trabajo médico actual son la judicialización de la medicina, y la práctica de la medicina defensiva consiguiente.

Las condiciones laborales descriptas se constituyen como factores de riesgo para padecer burnout, y otras patologías, destacándose que los médicos tienen un promedio de vida menor que la población general.

Relacionado con lo anterior, se ve afectada especialmente la calidad de vida, observándose en este colectivo una alta prevalencia de médicos con vida familiar desestructurada, y la presencia de adicciones, a modo de ejemplo.

Se entiende entonces muy necesario avanzar en la Reforma del Trabajo Médico, planteándose en los siguientes puntos principales: Concentración laboral (40 – 48 hs semanales), polifuncionalidad, lo que permite la continuidad de la atención médica y mejora la relación médico paciente.

Se propone también fortalecer el desarrollo profesional continuo, y la extensión de los cargos de alta dedicación como herramientas que permiten mejorar la gestión institucional, con una concepción organizativa centrada en el paciente. De acuerdo a los problemas detectados, propender a través de la negociación colectiva hacia la equidad salarial como un objetivo trascendente.

Concluyendo la exposición, presenta como pilar fundamental para el avance de la reforma del SNIS, y el cambio en el modelo de atención, el logro de estos desafíos vinculados a los detalles del trabajo médico que permitirán mejorar la calidad de atención, la seguridad del paciente, la gestión institucional, y la transformación de la práctica médica.

Agradecemos especialmente al doctor Grecco su disposición para acompañarnos y enaltecer la actividad de cierre de un año de mucho trabajo.

Estuvieron presentes en la actividad autoridades sanitarias y de instituciones de salud, así como alumnos de ISALUD que han realizado cursos en los dos años de presencia de nuestra casa de estudios en Uruguay.

ISALUD URUGUAY renueva el compromiso de trabajar a favor de la salud de la población a través de las actividades que realiza, abriéndose a todos los protagonistas del sistema sanitario y de la atención de los pacientes. Abogamos por una salud de calidad, oportuna, y eficiente, y damos herramientas para eso.

Asimismo, hacemos especial énfasis en la atención humanizada, con calidez y centrada en la persona y su familia, que requiere de los servicios de salud. Seguiremos, tal como hicimos en el año que cerramos, apoyando a grupos de pacientes para facilitarles la información sobre los problemas que padecen, las alternativas con las que cuenta el país, y formarlos específicamente en áreas que requieran.

Seguiremos promoviendo el concepto de que todos somos agentes de salud, y en particular los que tienen en sus manos la decisión sobre algunos de los aspectos del sistema. Por eso, la diversidad de especialidades de nuestro cuerpo docente, que excede ampliamente a lo estrictamente sanitario, disciplinas humanísticas, y la voluntad de formar a legisladores, periodistas, abogados, quienes todos los días toman decisiones que impactan en el sistema, y en la persona, o generan opinión sobre las mismas.

La transversalidad de disciplinas en la gestión, la ética y la humanización, así como la mayor amplitud posible de destinatarios, son nuestros ejes de trabajo.

Agradecemos a todos los docentes que nos han apoyado en estos objetivos durante este año, a los alumnos que confiaron en nuestras actividades, y a todas las instituciones que nos acompañaron y fortalecieron.

Los invitamos a seguir trabajando juntos, para mejorar la calidad de vida de los uruguayos, en su salud, a través de nuestras actividades.

 

 

Humanización de la asistencia, mirar con “sus” ojos

Humanización de la asistencia, mirar con “sus” ojos

Años atrás se emitía la miniserie Band of brothers. Enmarcado en la segunda guerra mundial, en el campo de batalla, la historia era basada en las experiencias de un grupo de combatientes en una trinchera. La peculiaridad que tenía esta miniserie es que en sus episodios se presentaban las mismas escenas, pero el foco estaba en diferentes protagonistas, reflejando la mirada de la misma situación de diferentes perspectivas, según la responsabilidad que tuviera que tomar cada uno, la acción o los incidentes que se presentaban. Veíamos entonces a los jefes, soldados, médicos del campo, heridos, amigos de los heridos, y a su posicionamiento emocional frente a cada situación.

En todas las situaciones que involucran grupos humanos, se podría hacer un ejercicio similar, y si se trata de salud, o ausencia de ella, la complejidad de emociones y diversidad de actores permitiría hacer un análisis casi interminable de miradas.

La lista de protagonistas es extensa, y frecuentemente escapa al escenario principal. Propongo entonces hacer el ejercicio de cambiar de perspectiva.

Podemos confundir este cambio de mirada con empatía. No necesariamente es lo mismo. La empatía implica compasión y posicionarse en las emociones del otro. Les propongo ir un poco más lejos de eso.

Un ejemplo concreto que propongo, es resultado de la experiencia de compartir actividades con asociaciones de pacientes de uno de los tipos de cáncer más frecuente en nuestro país y en el mundo, el cáncer de mama. La sola noticia de esta enfermedad llena de miedos a quien la recibe y a su entorno, para lo que el equipo de salud y la familia debe estar preparado a enfrentar.

En Uruguay se diagnostican 1800 personas con cáncer de mama, siendo el 99% de ellos en mujeres.

En primer lugar, es necesario promover un diálogo abierto sobre esta enfermedad. Habitualmente, cuando a una persona se le diagnostica cáncer se percibe una situación negativa, de calidad de vida limitada. Es necesario que se sepa que en nuestro país el cáncer se cura en un altísimo porcentaje de los casos, que contamos con la tecnología (profesionales, medicamentos y dispositivos) especializados para su tratamiento de primer nivel en calidad. Esto es muy importante porque el cáncer y otras enfermedades no transmisibles y crónicas son las que vamos a ver cada vez más frecuentemente.

Parte de poner en conocimiento a las personas que están en esta situación sobre los recursos para su tratamiento, es la información sobre el acceso a los mismos. Nuestro país ha disminuido sensiblemente las barreras de acceso a los tratamientos necesarios, a través de la financiación de medicamentos oncológicos por parte del FNR. Por tanto, la comunicación positiva enfrentados a un problema ya complejo, es trascendente.

El diálogo para concientizar sobre la enfermedad del cáncer y sus características tiene que exceder muchísimo a lo que concierne a las especialidades que lo atienden directamente.

Estamos acostumbrados que el abordaje de los especialistas sea segmentado, esto es un problema sistémico, del ejercicio de la atención médica, cuyo modelo la reforma sanitaria propone modificar, y es un camino todavía en curso.

La atención del paciente por especialidades y que no se vea holísticamente, con abordaje de APS, está siendo fuertemente promovido en estos días en un encuentro de líderes de salud y altos jerarcas mundiales, a los 40 años de la declaración de Alma Ata, actividad de la que participa también nuestro país.

El cambio de modelo de atención debe ser compartido por la academia, los prestadores de salud, y todos los actores que sean referentes sociales, y urge en primer lugar a los pacientes.

Otra de las realidades cotidianas de las personas que tienen cáncer es el estigma laboral y de exclusión social que sufren. Hay testimonios de personas en tratamiento por cáncer de mama a quienes alentaban a jubilarse, o que fueron despedidas, por tener esa “condición”. ¿Será que no está suficientemente difundido que esta enfermedad por los índices de curación que tienen se trata de una condición transitoria, tanto como una enfermedad coronaria o respiratoria crónica, eventualmente más invasiva o invalidante, pero que no genera estas reacciones?

No es aceptable privar a estas personas del derecho de explotar todas sus capacidades para cada etapa de su vida. Es posible circunstancialmente que tenga restricciones durante un tiempo, según el curso y tratamiento que tenga que seguir, pero seguramente vivirá una vida normal superado el mismo.

La OMS define a la salud como el estado de completo bienestar y no solo ausencia de enfermedad.  Aunque no exista ausencia de enfermedad se puede estar más cerca del estado de bienestar si modificamos la actitud frente a la misma, por parte de todos los actores, por el bien del paciente y de su entorno cercano.

Las personas con cáncer de mama son madres, hijas, abuelas, hermanas, tías. Necesitan saber noticias positivas. Que el cáncer de mama tiene un gran porcentaje de curación. Que pueden hacer una vida normal pronto. Que podrá seguir trabajando en lo que le gusta. Que seguirá disfrutando de las pequeñas cosas que ofrece cada día, de un paseo, de una charla con amigos, del amor de los que los rodean.

Necesitan saber que, aunque tengan una enfermedad que transitoriamente se ponga difícil, es solo un tramo de tiempo, que todo pasa, y volverá todo a la normalidad pronto, con los cuidados correspondientes.

Cuestión de perspectiva.

La humanización de la asistencia, promueve estrategias que generen instancias de empatía, escucha, compromiso y amparo emocional. Esto es tan importante como el acceso al medicamento que necesita para su enfermedad. La percepción que tienen muchos pacientes en cada consulta es que se quedan con preguntas en el tintero, que no son escuchados, o completamente informados.

La contención emocional puede ser directamente de un profesional o resultado de una charla con la familia, para que potencien la resiliencia de quienes están pasando por esta situación que de todas formas es difícil.

Estrategias específicas en este abordaje de la asistencia sin dudas pueden ayudar a una adecuada y mejor recuperación emocional, y también física.

Necesitamos entonces cambiar la perspectiva los primeros, quienes estamos a cargo de la atención de la salud. El liderazgo institucional, que promueva y facilite herramientas de capacitación en comunicación a los equipos, espacios físicos que faciliten la escucha del paciente y su familia, formación de toda la organización (no solo el que presta asistencia) en cada uno de los procesos para que puedan apoyar y asesorar en ese camino, hace a la diferencia.

Mirar con los ojos del otro, es el desafío.

 

*Por Cecilia Hackembruch, directora de ISALUD Uruguay. Columna de opinión publicada en El Telescopio.

Programa de formación de pacientes

Programa de formación de pacientes

ISALUD Uruguay inició este mes un camino de acompañamiento y apoyo en la formación de pacientes, para empoderarlos como individuos protagonistas del sistema de salud, atendiendo a disminuir las brechas información sobre las situaciones que son del interés particular de ellos.

El protagonismo de los usuarios como parte de la reforma sanitaria motiva estas actividades, comenzando un programa de formación de pacientes de abordaje amplio en temas de derechos, acceso, evaluación de tecnologías sanitarias, sistemas sanitarios, entre otros.

En el marco de estas actividades la Escuela de Gestión ISALUD firmó un acuerdo de mutua colaboración con GEPAC, Grupo Español de Pacientes con Cáncer, quienes con su experiencia desarrollarán como parte de este proyecto una capacitación semipresencial.

El Grupo Español de Pacientes con Cáncer se fundó como organización independiente sin ánimo de lucro el 1 de septiembre de 2010. GEPAC está conformada por 51 asociaciones de pacientes, 15 miembros corporativos y 9 divisiones propias: tumores raros, mama, cabeza y cuello, hígado, páncreas, próstata, pulmón, riñón, piel y melanoma. Esta alianza tiene como propósito compartir recursos y experiencias y tener una sola voz ante los diferentes agentes sociales y sistemas de salud.

Este es el comienzo de un camino propositivo para ayudar al centro de todo sistema sanitario, la persona y su salud.