Foto: gentileza ADERAMA

Jornada “Bienestar de las Personas Mayores”

Con la presencia de más de 200 personas se desarrolló el pasado 16 de agosto, en el Salón de Actos de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, la Jornada de “Bienestar de las Personas Mayores, residentes en establecimientos de larga estadía”, organizada por la Asociación de Residenciales de Adultos Mayores (ADERAMA) y con la participación del Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Desarrollo Social – Instituto Nacional de Personas Mayores y nuestra Escuela.

En la apertura hizo uso de la palabra la Directora Administrativa de ISALUD Uruguay, Adriana Do Reis, agradeciendo la invitación de “formar parte de esta iniciativa” y que para ISALUD es un “orgullo haber participado de toda la organización de la actividad”.

La jornada estuvo dividida en diferentes mesas de dialogo; políticas sociales, bienestar, aportes académicos y experiencia, que se encargaron de abordar los representantes de cada una de las instituciones mencionadas.

En la mesa de “Aportes de la Academia al bienestar de las Personas Adultas Mayores”, expuso, por ISALUD Uruguay, el Soc. Ricardo Alberti, director del Curso de “Adultos Mayores: innovar y mejorar su calidad de vida”, sobre el bienestar como un indicador subjetivo y su aplicación a las Personas Mayores y el personal que trabaja en las residencias de larga estadía.

Desde el inicio, en 2015, en ISALUD Uruguay la Población de Personas Mayores ha sido uno de los focos para la capacitación y el poner especial atención a los derechos, necesidades y bienestar, tanto de las Personas Mayores como de sus familias; así cómo construir el debate para lograr “ciudades amigables” para esta población.

En el cierre habló la Directora de ISALUD Uruguay, Dra. Ma. Cecilia Hackembruch, agradeciendo, nuevamente, por la invitación, “felicitando” por la “excelente convocatoria” e invitando a “seguir fomentando este tipo de actividades que tanto hacen falta”.

Entre lo sabroso y lo fácil: qué comen los uruguayos

Entre lo sabroso y lo fácil: qué comen los uruguayos

Compartimos con ustedes el artículo realizado por el diario El Observador, donde brinda testimonio la Lic. Luciana Lasus, directora del Seminario Nutrimarketing.

 

Cada vez importa más comer rico antes que sano, pero hay una tendencia a buscar alimentos naturales; solo tres de diez adultos se cuida con lo que come.

Una mujer se para frente a una góndola de un supermercado pensando con preocupación en la cena. Cree que está muy informada sobre el impacto nutricional que esos alimentos tendrán en su salud, pero esos datos no le importan tanto. Si hay algo que es primordial en esos segundos que se toma para pensar qué escogerá de la góndola es que el alimento tenga muy buen sabor. Si fuera hombre, la situación variaría un poco, porque si bien el placer de la comida lo seduce para tomar una decisión prefiere, primero que nada, que sea algo práctico de cocinar.

Si bien es cierto que el cuidado de la salud, aunque más por temas estéticos que de complicaciones a mediano y largo plazo, son factores que influyen en la decisión de lo que los uruguayos eligen para comar, hay algo que es prácticamente irrefutable: “nadie quiere sacrificar sabor por salud”. Así lo afirma la nutricionista Luciana Lasus, quien trabajó este año junto a Opción Consultores en un estudio sobre el comportamiento alimenticio de la población uruguaya.

La encuesta refleja una buena noticia: casi la mitad (48%) de los encuestados dice que se preocupa mucho por las comidas. El porcentaje es mayor en las mujeres, en quienes tienen más de 60 años, los que viven en Montevideo y con nivel educativo alto. Todos ellos dice que cuidan “mucho” su alimentación.

Pero esa buena noticia viene acompañada de otra que la empaña en parte, porque la mitad de los consultados dijeron “cuidarse poco” a la hora de pensar en el impacto de su alimentación en la salud, 17% dice no cuidarse nada y casi tres de 10 personas afirman que cuidan ese aspecto. Ese 30% está conformado mayoritariamente por mujeres, personas mayores de edad y con niveles educativos altos.

Pero también es una realidad que hay una nueva tendencia en los platos de los uruguayos. Lasus indicó que en base al estudio se puede concluir que la ecuación que está empezando a ganar terreno en las mesas nacionales incluye primero que nada lo rico, luego lo saludable y que alimente, pero también que sea fácil de preparar. De hecho, el 43% dijo que elige lo que comer porque es rico y el 35% porque es saludable. “Esos son los pilares de las respuestas. A pesar de que es muy importante que se piense en lo saludable, también es muy importante para los uruguayos la facilidad de preparación”, dijo a El Observador.

Y en esa facilidad hay un enemigo al que las autoridades sanitarias buscan darle batalla desde hace ya un buen tiempo: los alimentos ultraprocesados. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) afirma que cada uruguayo come en promedio 149,5 kilos de ese tipo de alimentos –al menos ese fue el consumo de 2013, el último año del que se cuentan datos-. Eso le da a Uruguay un triste lugar de privilegio; lo ubica en un cuarto puesto en la región. Para tener una idea más clara, los uruguayos comieron más de 300 alfajores por encima del promedio de América Latina y el Caribe.

50% de los uruguayos dicen que cuidan poco el impacto de su alimentación en la salud. A su vez, 17% afirma que no se cuida nada y 29% que sí se cuida, según el informe de Opción Consultores.

Eso lleva, además, a que el país tenga una tasa anual de crecimiento de consumo de ultraprocesados de 7,4%. Y la cifra se vuelve aún más preocupante teniendo en cuenta que seis de cada diez uruguayos adultos tienen sobrepreso.

La encuesta de Opción da un hilo de esperanza a esas cifras. El 66% de los uruguayos les interesa que el alimento sea natural, el 60% busca que no tenga conservantes o colorantes y el 57% que tampoco tenga grasas trans o saturadas. Esos porcentajes se reflejan principalmente en quienes tienen un mayor interés por cuidar el impacto de la alimentación en su salud.

“La teoría es que la gente está más informada. El uruguayo mira lo que come, sobre todo una parte de la información”, dijo Lasus y reconoció que hay una nueva tendencia al “sin, sin, sin”. ¿Qué quiere decir eso? Que cada vez se busca más el alimento sin gluten, sin grasas trans o sin elementos que alteren demasiado la materia prima.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) no es ajeno a que los ultraprocesados son uno de los peores enemigos en la batalla por una mejor nutrición y por eso se encamina a que exista una sustitución progresiva de las grasas trans y a que los etiquetados varíen y tengan sistemas de advertencia frontales, donde los consumidores distingan claramente el exceso de grasa o sodio –por ejemplo- que puedan tener los alimentos que se quieran comprar.

1148 personas fueron encuestadas para el informe sobre comportamientos alimenticios de la población uruguaya realizó por Opción Consultores. Se entrevistó a uruguayos mayores de 16 años.

Según dijo a El Observador Ximena Moratorio, responsable del área programática de nutrición del MSP, la importancia de que la información esté visible tiene que ver con un tema de tiempo, porque esa mujer o ese hombre que se paran frente a la góndola demorarán un promedio de entre dos y tres segundos para elegir si compran uno u otro producto.

La elección de algunas comidas

Cuando a una persona mayor de 16 años se le consulta qué almorzó el día anterior, la respuesta es bastante previsible. Más de la mitad responde carne de vaca, seguida de ensalada y vegetales (39%). A su vez, el 32% de los encuestados respondieron como primera mención a la carne vacuna, especialmente hombres de mayor edad y que no se cuidan con su alimentación.

En cuanto al sabor, el 30% elige la carne porque es rica, el 35% la pasta por ese motivo y un 29% la comida de olla. A su vez, para más de la mitad de los encuestados (53%) el pescado es una opción por su buen sabor.

23% de los encuestados cree que es importante recibir mensajes sobre alimentos y la importancia de comer saludable por parte de autoridades públicas; para 51% la información debe venir de médicos.

No sucede lo mismo con las ensaladas, que son elegidas básicamente por ser saludables (39%), al igual que las frutas. Como cada vez se busca más el buen sabor, los especialistas insisten en que es necesario saber sobre los alimentos, sobre lo que se está comiendo, tener una mínima idea de cómo preparar algunas comidas, informarse sobre las porciones ideales y cuántas veces es necesario repetir el mismo plato.

 

La comida por etapas

Desayuno

Pese a que podría llegar a pensarse lo contrario, la mayoría de los uruguayos mayores de 16 años afirman que desayunan, según el estudio realizado por Opción Consultores. “¿En el día de ayer usted desayunó?” fue la pregunta disparadora y tuvo 87% de respuestas afirmativas. El informe elaborado por la consultora indica que la frecuencia en el desayuno cae entre los jóvenes y entre la población que afirma prestarle poco cuidado al impacto de la alimentación en su salud, es decir a los que poco les importa si comen o no sano.

 

Para la nutricionista Luciana Lasus, el porcentaje al que se llegó con la encuesta es “una gran noticia” ya que es el alimento indispensable “para optimizar el rendimiento físico e intelectual, más allá de sus contenidos”. En el caso de los que dijeron no haber desayunado. tuvieron como primera justificación la falta de hábito (53%), seguida de la falta de tiempo (24%). La falta de dinero fue mencionada en primer lugar por 8% de los encuestados y 5% dijo que no desayuna “porque no le cae bien”.

Almuerzo

Si una comida diaria tiene la hegemonía, es el almuerzo. Más de 9 de 10 encuestados afirmaron que habían almorzado el día anterior a ser consultados, aunque el porcentaje baja a 88% entre quienes dice no tener ningún tipo de cuidado con su alimentación. Para la nutricionista Lasus, el resultado al que llegó la encuesta de Opción es una sorpresa porque tradicionalmente era la cena la que tenía la hegemonía. En cuanto a los alimentos que se consumen, la carne vacuna es la gran protagonista, con 32% de las menciones en primer lugar, seguida por las pastas (16%) y las ensaladas o vegetales (14%).

En ese caso, los responsables del estudio aclararon que se debe tener en cuenta que el cuestionario se aplicó en verano, donde hay una mayor oferta de frutas y verduras y las comidas de olla son mucho menos frecuentes. Tal es así, que al haber sido consultados en tiempos de mucho calor, solo 5% encuestados había comido guiso o sopas el día anterior.

Merienda

“¿Durante la última tarde consumió algún alimento, snack o golosina entre la hora del almuerzo y la cena?”, consultó el estudio a los 1148 encuestados. En 41% de los casos, la respuesta fue afirmativa; más de la mitad dijo no haber merendado. El porcentaje varió en aquellas personas con niveles socio educativos altos, en cuyos casos más de la mitad (52%) dijo que comió algo a media tarde. Lo más consumido fueron las galletas o galletitas saladas (19% lo puso como primera opción), seguidos por las frutas, también con 19% como primera opción, y 21% como mención en general. Los uruguayos también meriendan snacks salados y dejan bastante de lado lácteos como el queso, que solo obtuvo 0,3% como primera mención.

Cena

En términos generales, los uruguayos cenan. Sin embargo, lo hacen menos de lo que desayunan, algo que según especialistas en nutrición muestra que hay una tendencia que está cambiando. Un 78% de la población encuestada dijo que cenó la noche anterior a la que se le hiciera el cuestionario. La frecuencia fue mayor entre quienes viven en Montevideo (83%), los jóvenes (82%) y quienes tienen niveles educativos altos (89%). Tal como sucede con el almuerzo, la carne también cobra protagonismo en la cena, junto con ensaladas y pasta.

Las principales bebidas que se consumen son el agua mineral y los refrescos. Las mujeres, personas mayores de 60 años, que viven en Montevideo y tienen un nivel educativo alto son quienes más comen postre. El agua mineral es consumida mayormente por mujeres y personas de nivel educativo medio. En el caso de los refrescos, los toman personas de 16 a 59 años, de Montevideo y con niveles educativos medio y alto.

 

Fuente: diario El Observador

Taller de comunicación

Taller de comunicación

El pasado sábado 26 de mayo y 2 de junio se realizó en ISALUD, el Taller de comunicación: “Cómo contar nuestra historia”, con la dirección de los prestigiosos Licenciados Daniel Supervielle e Iván Kirichenko.

El objetivo del taller se centró en identificar los contenidos más relevantes y atractivos, la forma de comunicarlos y cómo llegar de una manera más eficiente a los diferentes públicos.

Se demostró como la comunicación y el funcionamiento de la misma, con todos sus actores, es un elemento clave en nuestros días y se vuelve un factor cada vez más determinante.

Los participantes tuvieron la oportunidad de ser voceros de sus propias organizaciones en una “conferencia de prensa”. Se realizó la filmación correspondiente, las preguntas de los periodistas y la posterior edición de los materiales, lo permitió observar como es el funcionamiento de un medio de comunicación.

Queremos agradecer a todos los que participaron para que esta actividad se desarrollara con el mayor de los éxitos y los invitamos a participar en próximas ediciones.

 

Ser Médica. La profesión desde una perspectiva de género.

Ser Médica. La profesión desde una perspectiva de género.

El pasado 17 de abril se desarrolló, en la sede del Sindicato Médico del Uruguay, la actividad “Ser Médica. La profesión desde una perspectiva de género“.

A continuación compartimos con ustedes el link del video correspondiente a la misma, donde la directora de ISALUD Uruguay, Dra. María Cecilia Hackembruch, realizó una intervención a partir de 1:04:40.

 

Para ver el video completo, haga clic aquí.​

 

INAUGURACIÓN NUEVA SEDE DE LA FUS

Inauguración de la nueva sede de la FUS

El pasado 6 de abril se realizó la inauguración de la nueva casa sindical de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS), que será la sede del Instituto de Formación Sindical “Enrique Barrios”.

Desde ISALUD Uruguay celebramos la ​apuesta​ que realiza la FUS en la formación de los trabajadores de la salud.

Durante el transcurso del evento, brindaron unas palabras el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro, el Presidente del Secretariado Ejecutivo del PIT CNT, Fernando Pereira, y el Secretario General de la Federación Uruguay de la Salud, Jorge Bermúdez.

Bermúdez destacó “la importancia del valor de la formación para las nuevas generaciones” y el “tener una nueva sede donde se conjugan diversas actividades”.

En la apertura de actividades académicas de nuestra institución, el pasado marzo, Bermúdez, había resaltado el compromiso que mantiene la FUS con la formación en recursos humanos y que ISALUD es un actor fundamental para llevar adelante esta iniciativa,​ por la seriedad y calidad de sus profesionales.

La directora de ISALUD Uruguay, Dra. María Cecilia Hackembruch, participó del evento.

Nuevamente felicitamos a la FUS por este gra​n logro y compromiso de compartir juntos este camino.

 

Congreso Internacional

Congreso Internacional: educación, inclusión y desarrollo de las personas sordas en Uruguay, 25 años después.

El pasado 6,7 y 8 de abril se desarrolló el Congreso Internacional: “Educación, Inclusión y Desarrollo de las personas sordas en Uruguay, 25 años después”, en el salón de actos de la Facultad de Ingeniería.

Como ya lo hemos expresado en diferentes oportunidades, este tipo de actividades son las que nos comprometemos a participar y fomentar con el objetivo de generar un compromiso social.  Creemos que sin el trabajo en conjunto de toda la sociedad, no es posible lograr avances significativos en la materia y lograr una inclusión que abarque a todo el país.

Durante el Congreso, estuvieron presentes destacados profesionales nacionales e internacionales y autoridades de nuestro país, entre ellos la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, quien expresó que “la inclusión se logra por medio de instituciones públicas que escuchen, pero también por la lucha de las familias, quienes siempre deben pedir más”.

A su vez, habló sobre la importancia de una inclusión homogénea en todo el país. “Incluir, también, es que en cada rincón del país, exista la posibilidad que los niños que necesitan tratamientos especiales los puedan tener”, destacó la ministra.

Desde ISALUD Uruguay agradecemos la invitación al Comité Científico del Congreso. Fue un privilegio para nosotros estar presente en esta edición y reiteramos nuestro​ firme​ compromiso de participar en este tipo de actividades.

Desde Hipócrates hasta nuestros días, la tecnología y el humanismo en la atención médica

Desde Hipócrates hasta nuestros días, la tecnología y el humanismo en la atención médica

Hace unos días recibíamos la noticia que con un dron se había llevado medicamentos a alta mar para tripulantes de un barco que lo necesitaban. Fue la primera vez en nuestro país, y seguramente no será la última. De hecho los drones se usan en otros países para uso sanitario transportando desde medicamentos hasta Desfibriladores en lugares remotos de asistencia para llegar más rápido,  por ejemplo.

La atención médico sanitaria ha tenido grandes modificaciones a lo largo de toda la historia. Acompañando el concepto y percepción de la salud, los actores sanitarios, el comportamiento de los pacientes, la tecnología y la organización sanitaria, pueden trazar líneas de tiempo paralelas y hacer coincidir cada uno de esos puntos.

Alguno de los desencadenantes de estas modificaciones han sido los cambios tecnológicos, y estamos asistiendo a una época altamente desafiante.

La atención medico sanitaria la podemos describir como un ecosistema cuyos protagonistas son las organizaciones prestadoras de salud, los organismos reguladores, los trabajadores médicos y no médicos, los pacientes y sus familiares y la comunidad toda. En cada una de esas dimensiones, a nivel global y en nuestro país en particular, han existido cambios que hacen que la práctica médica hoy no sea ni siquiera como veinte años atrás.

Ejemplo de esto son el aumento de conocimiento, relacionado con el mayor disponibilidad de información técnica, de las distintas enfermedades y las intervenciones a realizar en las mismas, mayor accesibilidad de la información que no incluye solo a los técnicos sino también a la población en general. La tecnología de apoyo a la asistencia, los estudios paraclínicos más certeros y ajustados, el acceso a estudios que antes se hacían excepcionalmente por disponibilidad o por economía, la existencia de nuevos, que facilitan el diagnóstico y la propuesta terapéutica. La historia clínica electrónica, las aplicaciones móviles para pacientes, etc.

Estamos en un momento en que la seguridad del paciente y la confianza en los diagnósticos, debería estar en su máxima expresión, así como la conformidad de las personas con la asistencia recibida.

Sin embargo, con la disponibilidad de todas estas herramientas para facilitar la práctica médica, y el acceso de los pacientes a la tecnología, adecuado tratamiento y gestión de su enfermedad, ha crecido la desconformidad con la atención recibida por parte de los pacientes o sus familias, la desconfianza del paciente, su familia y la comunidad en los actores sanitarios. Este fenómeno es global, y nuestro país no es ajeno a la existencia de estos problemas.

El análisis causal puede tener varias aristas, y en esta columna voy a proponer una de ellas, se trata del desafío de la práctica del  humanismo en la asistencia médica, en esta era súper tecnológica.

La percepción de la perdida de salud, o la propia pérdida, es un hecho profundamente humano, de complejos procesos internos para su comprensión y aceptación en la persona que lo padece, y pone al paciente en una posición de gran vulnerabilidad. La información disponible en este caso puede llegar a ser contraproducente por la dificultad en interpretarla adecuadamente al no tener las herramientas técnicas para ello. Hay quienes dicen con razón que la consulta médica ya es una segunda opinión desde un principio porque primero se consultó en Google.

En definitiva, el paciente de hoy, tiene la misma necesidad afectiva que el de muchos siglos atrás, más allá de los medios que se hayan para su atención.

Por tanto, el enorme desafío que tiene hoy el que trabaja en la atención sanitaria, y el médico en particular aunque no exclusivamente, es el tener una práctica personalizada, de uno a uno, practicando la empatía. Este deber está especialmente asignado a quien esté a cargo de la institución de salud, quien debe ser el primero que facilite las instancias para que pueda practicarse la medicina de esta manera. El liderazgo en la práctica de la medicina humanística es irrevocablemente del que hace cabeza en la organización.

El humanismo, en el sentido amplio, significa valorar al ser humano y la condición humana. En este sentido, está relacionado con la generosidad, la compasión y la preocupación por la valoración de los atributos y las relaciones humanas.

Frecuentemente se confunden los términos humanismo y humanitarismo. Este último nace en Europa en el siglo XVIII, con el fin de mejorar las condiciones de vida de las personas más necesitadas, poniendo especial énfasis en el mundo laboral y penitenciario. Se debe entender al humanitarismo como una actividad o doctrina encaminada a proteger a los miembros más desvalidos de la sociedad, yendo para ello, si así hace falta, más allá de lo estrictamente debido. El humanismo, va más allá y debe englobar al humanitarismo en su fundamentación.

La práctica de la medicina humanista nos brinda el encuentro con la dimensión ética de nuestro trabajo. El humanismo y la bioética invitan a reflexionar sobre las realidades ontológicas, del ser, de la persona. La valoración de la dignidad de la persona obliga a analizar los principios de la bioética. Existe indudablemente un humanismo metafísico, que no es otra cosa que la antropología al servicio de la bioética.
Debemos y podemos hacer el esfuerzo de intentarlo. Existe una vertiente del enfermar no tangible, que necesita no sólo de ciencia, sino de otras disciplinas. Debemos responder con mucha frecuencia a las preguntas últimas del hombre, y esto nos obliga a tener pensadas muchas de ellas. El humanismo ayuda a acrecentar la capacidad crítica de análisis y a desarrollar el sentido del razonamiento lógico con respecto a la conducta humana. Nos acerca a los demás. El filósofo Fernando Savater nos dice: “nadie llega a convertirse en humano si está solo; nos hacemos humanos los unos a los otros”.

Puede parecer que esto hace que nos alejemos de la vertiente técnica de nuestro trabajo, pero decía Einstein que todo verdadero investigador es una especie de metafísico oculto, por muy positivista que se crea.

Por tanto la tecnología debe ser una compañera de camino del ejercicio médico pero no sustituir la esencia del ejercicio que una vez nos motivó a seguir esta carrera. Estoy segura que una de las principales motivaciones de estudiar medicina en todos los colegas es el servicio y ayudar al otro, en un momento especial de su vida como es la enfermedad, o a mantener su salud, un bien tan preciado para todos.

Defender este aspecto de la práctica también debe ser un compromiso de todos los actores de este ecosistema de la prestación sanitaria. De la comunidad, de los pacientes, de los que trabajan en las instituciones, y de los gestores de las mismas.

Facilitar la práctica de la asistencia humanitaria tiene que ser parte del compromiso de quienes gestionan. Desde la organización de la agenda médica, la promoción en la formación de las hoy conocidas como habilidades blandas, por ejemplo la comunicación, la formación en la ética, la promoción de evaluaciones de calidad integrando la calidad humana entre los aspectos a evaluar. Facilitar el entorno físico para un trato discreto, privado y respetuoso de la intimidad afectiva del paciente o de su familia. Liderar la empatía y la calidez.

Los pacientes y sus familias deben ser custodios especialmente de este aspecto, y ser protagonistas en su promoción, planteando las dificultades que se vean para este ejercicio con propósito de ayudar a la institución a mejorar.

Es necesario que esta modalidad de trabajo centrada en la persona como tal, y no solo como paciente, sea transversal la organización y a todos los actores de la misma. Desde la tarea administrativa hasta la de altísima complejidad médica, debe ejercerse la empatía, y la disposición a ayudar. La sonrisa y la disponibilidad amable y sistémica deben ser un sello en cada organización de salud.

Este tema debería ser de agenda pública y no restringida a las organizaciones sanitarias. La comunidad, los medios y la sociedad de la información, los actores y referentes sociales, son protagonistas.

Porque, como decía Hipócrates, dondequiera que el arte de la medicina es amado, también hay un amor a la humanidad.

*Por Cecilia Hackembruch

Doctora en Medicina. Especialista en economía de la salud y calidad de servicios de salud. Health senior manager. Directora de ISALUD URUGUAY, Escuela de Gestión de Ciencias de la Salud.

Esta columna fue el disparador para que la Dra. Hackembruch haya sido entrevistada por espectador.com; para escuchar la entrevista completa, hacer [click aquí].

También fue entrevistada por la Asociación Médica Argentina. Para escuchar la entrevista completa, hacer [click aquí].

 

Rubén Torres - Cecilia Hackembruch - Cecilia Lopez - Leonardo Cipriani

Nuevo convenio con el Círculo Católico de Obreros del Uruguay

Una vez mas, la Escuela de Gestión ISALUD amplía su red interinstitucional. En esta ocasión a través de la firma de un convenio de colaboración con el Círculo Católico de Obreros del Uruguay (CCOU).

Firmó por el CCOU, su Presidenta, Esc. Ma. Cecilia López; y por ISALUD, el Dr. Rubén Torres y la Dra. Ma. Cecilia Hackembruch. También se encontró presente durante la celebración del convenio, el Dr. Leonardo Cipriani, Director Técnico de CCOU.

 

La salud pública en las redes sociales

La salud pública en las redes sociales, por Cecilia Hackembruch.

Existen dos perspectivas para el estudio de la salud, que se interrelacionan entre sí pero que son de diferente abordaje y alcance. Estas son la salud individual y la salud pública o poblacional.

El estudio y análisis de la salud individual ocurre en los actos donde los protagonistas son el binomio médico paciente. El médico analiza la información disponible que tiene de su paciente y decide la conducta a tomar.

El caso de la salud poblacional, es abordada por la epidemiologia, la que establece entre sus cualidades – que por razones de extensión y alcance de esta columna no detallaré todas – la situación de salud de las personas en forma global, los riesgos a los que se exponen, las recomendaciones para prevenir o actuar sobre estos riesgos, aportando elementos al médico para llegar a un adecuado diagnóstico en el marco de la consulta individual.

El alcance que tiene la epidemiología y su impacto sobre el análisis de la salud de la población debe implicar a toda la comunidad, teniendo en cuenta el interés común de la información que esta provee.

A modo de ejemplo, cuando hay una epidemia (aumento de frecuencia de casos esperables) de enfermedad infecciosa (originada por un agente infeccioso, que llega a la persona por determinadas vías de transmisión sobre las que eventualmente se puede actuar), es recomendable que la información sobre la prevención de la misma llegue a todos los rincones de la sociedad.

Lo mismo ocurre para el caso de enfermedades frecuentes que determinan fallecimientos o afectación de calidad de vida en las personas aunque no sean enfermedades transmisibles. En nuestro país, las enfermedades no transmisibles son las más frecuentes y la primera causa de enfermedad y muerte de la población, entre ellas encontramos las cardiovasculares, las respiratorias crónicas, los accidentes y las oncológicas. En todos los casos hay factores de riesgo (elementos que aumentan la probabilidad de padecer una enfermedad) que al ser conocidos pueden prevenir la ocurrencia de las mismas.  Así como las enfermedades infecciosas o transmisibles pueden ser prevenibles controlando su agente patógeno, o su vector (el “vehículo” que encuentra el agente para llegar a la persona y enfermarla) o realizando una inmunización a través de las vacunas. Para el caso de las enfermedades no transmisibles la forma de evitarlas o prevenirlas es a través del control de sus factores de riesgo, por tanto, la mejor manera de que esto ocurra es conocerlos a cabalidad, sabiendo actuar sobre ellos.

Una dimensión no menor en estas situaciones es identificar para la población general la magnitud y gravedad de un problema.

Esto, también resultado de los análisis epidemiológicos, se logra conociendo elementos como la morbilidad (cantidad de enfermos como resultado del agente en el caso de la infección o cantidad de casos presentes en el caso de las enfermedades no transmisibles), la mortalidad ( el mismo caso anterior pero tomando en cuenta los fallecimientos), ambas cualidades siempre referidas a la población que está expuesta a la enfermedad que se analice. A modo de ejemplo, para los recientes casos de infección por Vibrio vulnificus, debe analizarse el problema relacionando las personas enfermas con la cantidad de expuestos a esta bacteria, que fueron los que se bañaron en el mar.

Otro elemento importante es, ante la exposición, cuantas personas enferman y cuantas mueren. Esto también dimensiona la entidad de la enfermedad y por tanto la preocupación que debemos tener frente a elementos que sugieran la misma.

Un ejemplo de enfermedad no transmisible y de alta morbilidad y mortalidad son los accidentes de tránsito. En Uruguay en 2017 la tasa de mortalidad por accidentes fue de 13.5/100000 habitantes y los lesionados fueron 27600 personas, 13% de ellos lesionados graves. Conociendo cifras de otros países, por ejemplo España, que tiene mortalidad por accidentes de tránsito de 2.5/100000 hab., podemos identificar aúnmás la dimensión del problema que es para nuestro país la situación de los accidentes de tránsito.

Las otras enfermedades no transmisibles comparten factores de riesgo, algunos de ellos altamente prevenibles a través de conductas saludables.

Para las dos categorías de enfermedades la población debe contar con información que puede ayudarlos a anticipar la enfermedad (prevención primaria), prevenir el agravamiento a través de diagnóstico oportuno (prevención secundaria).

En los últimos años estamos asistiendo a una gran revolución de intercambio de información a través de internet, redes sociales, etc. En Uruguay el acceso a internet es casi universal, por consiguiente, la accesibilidad a la información y las redes sociales es masiva.

Los organismos encargados de la información que estaba mencionando antes tienen canales en todas las redes, además de sus propias páginas de internet, donde alertan sobre situaciones emergentes, e instruyen para esa prevención primaria y secundaria. Las medidas para prevención de Dengue a través de la eliminación del vector (Aedes Aegypti), las primeras medidas de intervención ante un caso de mordedura de ofidio, o la promoción de la vacunación contra la gripe o la fiebre amarilla en caso de viajeros, son ejemplos de información ampliamente difundidos por los canales propios y los medios de información masiva.

Ahora bien, ¿cuánto de esa información es replicada por el resto de los ciudadanos, tal como sucede por ejemplo con otras situaciones que se publican más a menudo? Y me refiero al ciudadano común y el canal de las redes sociales.

Es frecuente ver que en las redes sociales se replica información sobre alertas climáticas, variaciones en vías de tránsito, además de las noticias diversas que tenemos a diario. Algunas son compartidas con propósito de información para prevención y otras para compartir el análisis de pensamientos sobre la noticia de que se trate.

No es nada frecuente que esto suceda en los casos de la salud pública y es una preocupación que parece oportuno transmitir. Aun existiendo canales de información precisos, comunicaciones para la prevención, estas no son entendidas como información necesaria de compartir.

La información es la “vacuna” más acertada para infinidad de cosas, la salud pública incluida. Por lo dicho, es pertinente insistir en la responsabilidad que tenemos todos los ciudadanos de cuidarnos unos a otros, y esto será posible en la medida de que cada uno de nosotros sea una caja de resonancia de las comunicaciones que los encargados de velar por nuestra salud realizan.

Por tanto, sumemos a toda la información y análisis que publicamos diariamente en las redes con gran reacción y velocidad, las recomendaciones que presentan los canales del MSP, de la UNASEV, de la OPS, entre otros. Recomiendo seguir esas cuentas y compartir lo que se informe por el bien de todos.

La salud de todos es cosa de todos. Comuniquemos, informemos, comprometámonos en mejorar las posibilidades de salud de todos los uruguayos. 

Comparto el link que se refiere a las recomendaciones del MSP para esta semana, especialmente sobre las situaciones excepcionales que pueden darse teniendo en cuenta el clima y las costumbres de salida de los uruguayos en estos días http://www.msp.gub.uy/comunicado/recomendaciones-del-ministerio-de-salud-pública-para-la-semana-de-carnaval

 

 

*Por Cecilia Hackembruch

Doctora en Medicina. Especialista en economía de la salud y calidad de servicios de salud. Health senior manager. Directora de ISALUD URUGUAY, Escuela de Gestión de Ciencias de la Salud.

 

 

PARA ESCUCHAR UNA ENTREVISTA A LA DRA. HACKEMBRUCH, HACER CLICK AQUÍ.

 

Reunión docentes: propuesta académica 2018

Reunión de directores: propuesta académica 2018

Durante el mes de febrero se realizó en ISALUD la primera reunión de Directores de la Propuesta Académica 2018, con la presencia del Dr. Rubén Torres, Rector de la Universidad ISALUD.

Con la mirada puesta en coordinar el ciclo lectivo 2018, participaron de la reunión: el Lic. Gabriel Mega; Soc. Ricardo Alberti; Lic. Alejandro Ayala; Cra. Patricia Schmand; Lic. Luciana Lasus; Esc. Adriana Riotorto; Dr. Miguel Ordiozola; Dra. Melina Herrera; Dra. Ma. Cecilia Hackembruch; Dra. Rosalba Velazquez; Dr. Ruben Torres; Mscm. Tabare Sequeira; y el Ec. Daniel Olesker.

La Escuela de Gestión ISALUD Uruguay les da la bienvenida.